RSS

Archivo de la categoría: Querido Federico

A mi querido amigo Federico (hace 75 años que vives)

Querido Federico (V);

(“Herido de amor, en la voz de Ana Belén)

Querido Federico, cada día muero un poco más contigo y ¡vivo!. El hombre que viste camisa vieja, maldito bastardo, ha llamado al viajero para que venga a buscarte. Tu muerte, hostia de la comunión de unos que se decían  españoles y que dieron vida a una cruzada de plomo, sangre e ira, me da vida.

Se oye el sonido de un alfiler cayendo en la medianoche de la nada, y en la nada encuentro todo. Las palabras han descargado las armas; muerte y luego, más muerte. La jondura del silencio se ha hecho pero inquietas voces acuden a mí. Escucho el sonido de tu silencio, nuestro silencio. Grito en carne viva frente al rostro del demonio.

Demonio de corte fascista / fascista llaga / llaga en el gesto / gesto adusto / adusta garantía / garantía de eficacia / maldita eficacia / eficacia amargada / amargada dolencia / dolencia intestinal / intestino severo / severo en el alma / el alma torcida / torcida en el espíritu.

Mueres; muero un poco más contigo y vuelvo a vivir. El silencio estalla de tanto callar. El obispo reparte madiciones al paso del cortejo fúnebre que nada lleva. Y en la nada, todo. Los huesos para la tierra, tu alma fertil para nosotros. Lo que veo no existe y, sin embargo, lo estoy viendo.

Y la pena también tizna cuando estalla. Y estalla el silencio cuando mueres para que yo viva. Y hablo. Y me enfrento a vientos en varias direcciones y tormentas de diferente intensidad. Reivento sobre tu recuerdo el entorno, a cada paso; me hundo y me levanto. Bienaventurados los que están en el fondo del pozo porque ya no caerán más abajo.

Abismo y luego más abismo. Asesino al fantasma, el fantasma de cicatriz fascista. Y regreso, regreso junto a ti. Me disfrazo, nos disfrazamos de cordialidad. Soy católico, comunista, anarquista, libertario, tradicionalista… Solo un hombre, ora maldito, ora maduro, que busca el sentido de la vida. Vida que me da tu muerte.

Trago rancio. Los fusileros, risueños, ingenuos ellos de su destino, marchan. Vaciado el cargador, vacías las almas. Almas de plomo, plomo de Dios y Lucifer. En el macadán queda por siempre tu espíritu.

Y en el carrusel de la vida, en tu nombre, requiebros de amor, amor de trato risueño y encantador, de distinta belleza, una belleza imperfecta, ¡perfección!.

El cielo pide paciencia. Me apunto otra derrota. La tierra de tus huesos medita por mí. Y tu muerte me recuerda lo resistente que es mi espíritu (humano) cuando quiere serlo. Azucarillo y aguardiente para endulzarme el momento, momento eterno.

Y las cosas que el diablo fascista intentó enterrar encontraron la forma de aflorar. No recuerdo si pasó de verdad o imagino que pasó. ¿Has muerto?; sólo herido. Vives, y yo contigo. Un estampita. Un Cristo. ¡Agua!.

Tuyo, en la herida, Goyo Martínez.

Anuncios
 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Querido Federico (IV)

En Barcelona, a 6 de agosto de 2011

Querido Federico;

Con anhelo te escribo para comunicarte que son días de renacimientos, reconquistas y  amaneceres nocturnos. Se ha instalado en nuestra sociedad el espíritu de un movimiento al que llaman 15-M. Protestan por casi todo por lo que se puede protestar. Veo en ellos un afán de mejorar las cosas, pues las cosas de las que siempre hablamos, aquellas que nos deben interesar, no van bien.

Hubo un momento en que, según mi parecer, perdieron el rumbo. Una violencia exógena se apoderó de su alma y dio al traste con la legitimidad y bondad con la que habían surgido. Ahora, han resurgido, al amparo de los vaivenes desbocados de la economía local y mundial.

Razones no les falta para echarse a la calle y reclamar que salga el sol, de noche. Incluso andan sobrados de razones. Hoy, cunde la sensación de que es preferible ser león un día que oveja cien días. Parecen abatidos, pero no batidos. Y asistimos entre estupefactos, temerosos pero ilusionados a este milagroso despertar de las conciencias.

En su génesis podríamos considerarlos como apartidistas, que no apolíticos, asindicales y pacíficos. Han nacido casi ayer porque ni se sienten representados ni escuchados por los actuales políticos que nos gobiernan, nos han gobernado y, posiblemente, nos gobernarán, porque España es así; en materia política, la misma letra con distinta melodía, algunas caras diferentes para los mismos gestos y mensajes y algún brindis al sol, todo lo más.

Los hay jóvenes y algunos mayores, hombres y mujeres, altos y bajos, de Madrid o Barcelona, Sevilla, Valencia… de todos los rincones del país, pero a todos ellos les une, a mi juicio, el castigo en sus diferentes modalidades sociales, económicas y culturales: paro, precariedad, desahucio e inestabilidad social que conduce a la inestabilidad emocional.

De esta manera, querido Federico es prácticamente imposible amar; amar a las cosas a las que debemos amar: un amanecer en paz con uno mismo y con el mundo; un café pausado; un vino de reserva; una tarde de charla y juegos. No hay tiempo. No nos permiten gozar de ese tiempo y tenemos prisa, prisa necesaria, inevitable y justificada, diría yo, por arreglar las cosas que nos importan. ¿ Existió en algún tiempo que me es desconocido alguna forma de democracia real ?.

Recuerdas: el tiempo es oro, cuando no se tiene oro.

Ahora cabe esperar de ellos ( y de nosotros) que, una vez habido el renacimiento, la reconquista y el esperado sol nocturno, se anclen con la misma firmeza de la roca que parte el agua del río bravío. Manifestándose con la misma alegría y corrección de estos días; acampando allá donde se pueda acampar y, sobre todo, no permitiendo la intromisión ilegítima de elementos, hijos del perro del Hortelano, que ni hacen ni dejan hacer pues han hecho de la violencia gratuita su “modus vivendi”. No deben (ni debemos) permitir que tomen partido esta clase de individuos, que son una minoría a la que no cabe calificar de indignados, pues indignación producen; más vale una democracia imperfecta, como lo es la nuestra, que un estado de caos, la única pretensión de los violentos.

Salud y paz, querido Federico; como siempre, te envío una melodía con el deseo de que sea de tu agrado.

Tuyo, Goyo Martínez

PD: una de esas caras inamovibles de la política de las que te hablo, el señor Pérez Rubalcaba, uno de los elementos importantes del Gobierno teórica y tristemente socialista que mal-rige los destinos del país, y que está llamado a acudir a su propio “entierro político” en la cita con las urnas de otoño, ha dicho de los llamados “indignados” que doscientas personas no pueden poner patas arriba una ciudad. Lo dijo para justificar la dura, a mi entender, carga policial contra un grupo que pretendía reconquistar la querida Plaza del Sol. Señor Rubalcaba, podrían haber sido diez, veinte, treinta o solo uno, pero debe recordar que llevaban tras de sí el espíritu de miles de personas a las que les une una inquietud: la indignación, una indignación que quizás ni usted ni muchos otros políticos siente y padece.

 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Querido Federico (III)

Querido Federico;

Qué razón tienes, amigo Federico; debemos interpretar las cosas siempre escanciando nuestra alma sobre ellas, buscando un algo espiritual donde no existe, proporcionando a las formas el encanto de nuestros sentimientos y ser un y ser mil para sentir las cosas en todos sus matices. Ahora soy capaz de verlo: lagos donde hay charcas, montañas donde hay colinas, o vicerversa cuando nuestra vista o nuestro cuerpo no son capaces de alcanzarlas, o almas antiguas que pasaron por plazas solitarias.

Tus últimas palabras son acicate para el alma y el corazón: hay que ser religiosos y profanos. Reunir el misticismo de una severa catedral gótica con la maravilla de la Grecia o la Roma pagana. Verlo todo, y sentirlo todo. En la eternidad, ya gozaremos del premio de no haber tenido horizontes.

Busco en tus palabras la humildad y la sinceridad para ponerlas en práctica en un mundo que nos es hostil. Quiero desplegar amor y misericordia para todos y recibir en pago tan solo un respeto. Ciertamente, poco más nos queda que soñar. ¡Desdichado del que no sueñe, pues nunca verá la luz!.

Querido Federico, nos hallamos ante un momento de la historia en que se presenta como un friso continuo de ventanas que se abren y se cierran y en el que aparecen paisajes y personajes, en una suerte de trampantojo creada, quizás por Dios y el diablo al unísono. ¿ Habrán generado una amistad desconocida para nosotros?.

¿ En qué creer?, querido Federico. Las ilusiones forman parte del pasado y, quizás, del futuro pero hoy solo son frustraciones. Si este es nuestro futuro, quizá prefiera un pasado.

La política, amigo mío, ha dejado de ser un noble arte. Recuerdas a Rimbaud: “Regresaré, con miembros de hierro, la piel ensombrecida, la mirada furiosa: por mi máscara, me juzgarán de una raza fuerte. Tendré oro: seré ocioso y brutal. Las mujeres cuidarán a esos feroces lisiados reflujo de las tierras cálidas. Intervendré en política. ¡Salvado!.”

Hoy, la política se ha reducido al infame arte de escuchar quien dice la barbaridad más alta y quien escupe más lejos. Mientras más lejos, mejor. Ya se ha iniciado la tensión de las urnas. Nos querrán deslumbrar con la poesía para aparcar la prosa en que consiste la política del día a día. Unos, que se dicen socialistas, proponen nuevas recetas para tiempos distintos y llevan al foso ¿de los leones? a un político cómplice de un desgobierno que apenas sí supo ubicarse a la altura de las circunstancias. La izquierda, querido Federico, aparece rota en mil pedazos, como así lo ha sido siempre en la historia de España.

Los otros, conservadores, hablan y hablan para no decir nada realmente importante. Tampoco les ha hecho falta, en realidad. Han conseguido aunar las fuerzas de la derecha, como siempre ha sido en España y siempre lo será.

A todos, sin embargo, les une, y siempre les unirá, una máxima: no saben lo que es forjar un auténtico gobierno por y para el pueblo. Les falta, aún hoy en día, una verdadera cultura del diálogo e inventan sobre la marcha. Son, estos gobiernos, artefactos políticos creados para conservar el poder y mantener a los adversarios en la oposición, esperando a que desaparezcan como alternativa. Y de tanto en cuando, más veces de las debidas, aparecen voces de “ladronzuelos” que han hecho de la política un arte de birlibirloque y que pregonan sus ofertas de cantamañanas.

Será cierto, como proclamó Rimbaud, que ahora estamos malditos y tenemos horror a todo. ¿Será mejor dormir, completamente ebrio, sobre la playa?, a la espera de mejores tiempos.

PD: querido Federico, definitivamente he dejado de creer en la justicia, al menos la terrenal y espero que Dios reparta justicia cuando les llegue la hora de cruzar la puerta solitaria. Llueve sobre mojado o noy hay nada nuevo bajo el sol. Nos movemos de un extremo a otro, a la deriva, sin remisión. Te explicó. Hace unos días, castigaron con la cárcel a un grupo de funcionarios y empresarios, todos ellos de orden influyente, por defraudar al fisco que es lo mismo que defraudar a todos. Ellos, en apariencia, son iguales pero son distintos. No son ni representan la miseria de la sociedad, no son vagabundos, ni prostitutas, ni drogoadictos, ni ladronzuelos, ni pobres que roban para sobrevivir o que comen sardinas de papel para engañar a sus maltrechos estómagos, ni parados… son, en apariencia, la crema de la sociedad y ninguno ha dado con sus huesos en la cárcel.

Como siempre, Querido Federico una melodía para colmar tus oídos.

Siempre tuyo, tuyo siempre,

Goyo Martínez

 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Querido Federico (30 de julio de 2011)

Querido Federico;

He recibido con inmensa alegría tus últimas palabras en las que me invitas a sentirme abatido pero nunca batido. Veo cómo pasan cosas y cosas siempre retratadas con amargura e interpretadas con tristeza e intento sobreponerme a las adversidades de la vida, una realidad compleja, dramática, repleta de bachez y curvas imprevistas que altera nuestro guión de sopetón.

Observo en mi alma, y en la tuya, algo que sobrepuja a todo lo existente. Un algo que, en la mayor parte de las horas, está dormido. Sin embargo, cuando recordamos o sufrimos, como es el caso, una amable lejanía despierta.

Quiero seguir tu camino y ver poesía en todas las cosas, en lo hermoso y en lo feo, en lo repugnante y en lo deleitable. Me cuesta, sin embargo, descubrirla. Ya me advertiste de que era difícil alcanzar ese descubrimiento pero intento no desfallecer.

Cuan admirable es el espíritu que recibe una emoción y la interpreta de muchas maneras, todas distintas y contrarias y ninguna contrapuesta. Pasamos por el mundo y, cuando llegue a la puerta de la ruta solitaria, espero poder copar todas las emociones existentes: virtud, pecado, pureza, negrura.

Querido Federico, es, sin embargo esa realidad de la que te hablo, lo que trastoca los planes personales e impide ese descubrimiento a través del incógnito a la par que maravilloso viaje a las profundidades de nuestro interior.

El país anda sumido de nuevo en un convulso ambiente político y social. De hecho, la nuestra es una historia en la que no nos es ajeno el sufrimiento, el sacrificio e incluso la sangre. Como si Dios y el diablo hubieran escrito a cuatro manos nuestro devenir.

Ciertamente, querido Federico, es este un país raro. Prohiben la droga pero autorizan su consumo; prohiben fumar pero detectan el monopolio del tabaco; prohiben circular con los autos a más de 120 pero fabrican coches que pueden alcanzar velocidades de vértigo.

Sí, querido Federico, las cosas, esas cosas en las que intento ver belleza y esperanza, andan mal. Tanto que, en las oficinas del paro, comienzan a despedir a desempleados. El otro día, sin ir más lejos, en la barra del café un hombre encorbatado y repeinado le preguntó a otro que parecía languidecer, buscando alguna solución en el fondo de un botellín de cerveza:

– ¿ Y usted, es de derechas o izquierdas?.

– Yo soy del PSOE,- respondió el de aspecto obrero.

El trajeado le replicó:

– Sí, de acuerdo, ¿ pero usted es de derechas o izquierdas?.

Nunca, a mi modo de entender, ha habido un proyecto coherente y articulado. Un brindis al sol, todo lo más, de mayor o menor duración pero siempre perecedero.

A la vista de los titubeantes acontecimientos, pasados, presentes y futuros, el Gobierno de turno que rige nuestros destinos nos convoca a las urnas. Dicen que será el próximo 20 de noviembre. ¿ De qué nos suena ese día?, querido Federico.

Sin más, espero recibas estas letras con la misma emoción con las que yo las escribo.

Siempre tuyo, Goyo Martínez

PD: como siempre, te adjunto una melodía para tu deleite.

Barcelona, 30 de julio de 2011

 

 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Querido Federico (desde la barra del café)

Querido Federico;

Siento el retraso en escribirte, pero he estado fuera los últimos 43 años, por voluntad propia. Me reconfortaron tus últimas palabras en las que me hablabas de tus impresiones y paisajes. Detecto que la fantasía ha derramado su fuego espiritual sobre la naturaleza exterior agrandando las cosas pequeñas, aquellas a las que apenas prestamos importancia y que hacen de nosotros seres, sino imprescindibles, sí importantes.

No te puedes imaginar, amigo Federico, cómo están las cosas por aquí. ¡Si Dios no lo remedia!. La desazón me envuelve hasta el embargo y se diría que me he vuelto cómodamente insensible. Por lo que se refiere a los hombres cabría decir que aún viven, o mejor dicho, sobreviven, pero también cabría puntualizar que se les ha borrado de la humanidad. A la memoria acuden, como una plañidera letanía, las palabras del amigo Antonio, ¿recuerdas?: “los buenos momentos terminan enseguida; los malos se prolongan hasta la eternidad”.

Abundan los días de jondura de silencio y la pena, con mayor frecuencia de la debida, tizna cada vez más cuando estalla. ¡Ay!, querido Federico si estuvieses aquí. Seguimos teniendo un problema con Dios.

El otro día, sin ir más lejos, un joven, al que se le atribuye una personalidad paranoide,  segó las vidas de decenas de personas humanas en un país al norte nuestro, Noruega, para más señas, en nombre de una ¿nueva? ideología que algunos han denominado pseudo-cristiana, a la par que islamófoba.

El autor de tamaña brutalidad podría pasar el resto de sus días en un psiquátrico en lugar de una cárcel ordinaria, pero la cuestión que se plantea, por inquietante, és si dicho criminal es un loco muy cuerdo que sabía lo qué hacía y lo qué quería. Recuerdas las palabras del amigo Miguel: “un loco es aquel que ha perdido todo, menos la razón, un tipo de razón unidimensional, exclusivista”.

Dicen las crónicas, para mayor pesadumbre, que el autor de unos crímenes que ni el mismo diablo habría planificado, aunque lo imagino satisfecho por el el botín con el que su “siervo” le ha colmado, que le mueven razones antimarxistas contrarias a la mezcla de razas y culturas, muy cercanas al sempiterno fascismo.

¿Abocados estamos a una ideología de muerte y destrucción a la vista de los acontecimientos?. Espero tus palabras siempre iluminadoras y repletas de esperanza, aún el pesar de la desazón, la melancolía, la tristeza y, si me permites, la sinrazón.

PD: ¿recuerdas que, en mi última carta te hable de la construcción de un ingenio ferroviario a una velocidad inimaginable?. ¿Recuerdas que te explique que dicho ingenio circulará bajo tierra, como si lo hubiera proyectado el diablo, a tocar de la obra del amigo Antoni?. Pues, a mis oídos ha llegado que, justo en la dovela que cruca subterráneamente la monumental Sagrada Familia ideada por el amigo Antoni, se ha marcado el hito con la cifra 999 aunque, desde el aire, desde donde según dicen se ven las cosas mejor, se puede observar la marca 666. ¿Quiere ello decir que el diablo ha intervenido en el asunto?.

Esperando con deseo tu respuesta, recibe un cordial y cómplice abrazo de éste que te escribe; recibe adjunto, la música con la que deleitar estas letras. “porque así lo he decidido”

tuyo, siempre, Goyo Martínez

 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

 
A %d blogueros les gusta esto: