RSS

Archivo de la etiqueta: san juan de puerto rico

15.000 kilómetros, ¡amor!.

El viejo de la imprenta, el que siempre me habla, posee la fuerza y el amor a la vida de quien conoce la fragilidad humana y sabe que, en cualquier momento, todo lo que se ama y toda normalidad (hablar, pensar, comer, beber, cantar, amar, incluso berrear…) que se da por supuesta, puede desaparecer de forma imprevista, súbita, cruel.

-¿En qué piensas? -me pregunta el viejo de la imprenta.

-Le escribiré una carta.

-¿Y qué le dirás?

-Le diré todo lo que no le dije.

-¿Y cuáles son las cosas que nunca le dijiste?

-Estas son las cosas que nunca le dije: siempre te quise. Mi amor sigue vivo aún cuando te has ido. No te diría nunca adiós.

Este relato, en forma de poema libre, es un canto a la vida y al amor compuesto con retales de los pensamientos, momentos, emociones y sensaciones de La Dama Se Esconde Ruiz Mora (Murcia), Andrés Ruiz Fernández (Córdoba), Maite Arbonés (Lleida), Elizabeth Vargas (San Juan de Puerto Rico) -autora del fragmento ¿A qué llamas amor?-, Jordi Planes (Vilassar de Mar), Mila Miguélez (A Coruña) y María del Pino (Córdoba) -autora del fragmento del poema un beso en la mejilla, y es que sin quererlo…-. A todos ellos y ellas gracias por escribir, crear y compartir por y para nosotros y nosotras, pues sin ellos y ellas moriríamos un poco más. Y gracias a ellos y a ellas, el amor vuelve a correr por mis venas.

El título responde a la suma de distancias que existe entre Mollet del Vallès (Barcelona), Vilassar de Mar (Barcelona), Lleida, Murcia, Córdoba, A Coruña y San Juan de Puerto Rico, en un viaje de ida y vuelta, envolvente.

Hoy, con la música del Love Theme from Romeo and Juliet, extraordinariamente versionado por André Rieu.

 

Canto una canción sin llamar, sin llorar, sin saber;

una plaza gris, una nube, no sé.

Para el amor más olvidado cantaré.

Hoy siento profundamente que el amor de mi corazón vive y late dentro de tu corazón,

hoy siendo profundamente que la luz de tu alma vive y brilla dentro de mi alma. 

Quiero vivir con el corazón,

quiero vivir el ahora,

quiero poder sentir

y saber discernir lo que me hace feliz.

¡Mágica vida!

Insignificante me siento ante lo grandioso del amor,

ante la mágica atmósfera que lo recubre,

que me hace entregarle hasta los suspiros,

los anhelos de mi corazón incandescente.

Y, es que, sin quererlo, ni beberlo,

sin pensarlo, o tan siquiera hablarlo,

tus ojos escrutaron mi cuerpo con delicadeza,

hasta hacer que, por ti, perdiera la cabeza.

¿A qué llamas amor?.

A un intento fugaz desesperado de pura pasión. A una promesa que te lleva a soñar.

A una noche frente al mar bañados por el reflejo de la luna.

A la entrega del alma, cuerpo y corazón sin condiciones.

A un romance con alguien extraño que tal vez no se vuelva a cruzar en tu camino.

A las mariposas que revolotean en tu estómago,

con cada palabra que escuchas, cada caricia, abrazo y cada beso que recibes.

A un poema que encierra las emociones más profundas.

Y, por fin, colgaré mis sandalias a la puerta,

la puerta de la vida.

Y llamaré,

y me abrirá el futuro vestido de sonrisa. 

 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Juego de amor

Hay situaciones, momentos, palabras… que no merecen mayores explicaciones. Y es que, como decía Unamuno, “hay lágrimas que refrescan y desahogan y lágrimas que encienden y sofocan más”.

Un relato sobre ese bello, aunque tortuoso, camino que todos emprendemos para encontrar el amor de la profa. Elizabeth Vargas, San Juan de Puerto Rico, escrito en la soledad de la madrugada, donde afloran los mejores sentimientos, las mejores palabras. Con música, por swpuesto.  Escena de Nmpqtbpqtb.

sube y baja

 

(Versión original)

Sube y baja, sube y baja… No podía parar de mecerse  y entre carcajadas era evidente su felicidad. Era un capuyo  que empezaba a crecer. A distancia se escuchaba la risa, era pícara y tierna a la vez.

Y seguía en el sube y baja. Sí, la niña jugaba. La inocencia era su dueña cuando le robaste ese primer beso y te amó. Poco a poco te entregó su corazón, el alma, sus sueños y su ser. Contigo vivió los momentos más hermosos y también instantes muy dolorosos.

Hoy la vida los lleva por senderos de incertidumbre, no hay un rumbo definido. Los océanos se imponen cual barrera entre los dos. A pesar de la distancia, el recuerdo sigue latente, fue tuya y se entregó a ti con gran pasión. Junto a ti creció, aprendió lo que es el amor y lo que es el perdón. Hoy no sabe si estás, si te fuiste y tampoco puede percibir si volverás.

El parque está solo, la niña vuelve a mecerse en el sube y baja.  No ve otra alternativa. Sigue jugando, pero las lágrimas aún corren por su rostro y se escucha un sollozo. En su interior no quisiera abandonar esa ilusión que la llevó al cielo y luego al infierno, pues le costó su inocencia. No hay respuesta y la niña desconoce si tiene tu querer o si todo fue un juego de amor.

 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

¿Dónde está el amor?

Hoy el sol saldrá y se pondrá. Lo demás, está por decidir, como el amor. Más tarde o más pronto, llega. No es como ir al mercado y seleccionar la mejor pieza en la parada de frutas y verduras. Cuando menos lo esperes… y, si no, siempre nos quedará alguna compañía. Un cuento (con música) de Elizabeth Vargas (San Juan de Puerto Rico)

Los capítulos se repiten una y otra vez, es un cuento que no termina.

-Hija, deja ya de trabajar tanto y busca un hombre con el que puedas compartir tu vida.  Yo he envejecido y me gustaría saber que tienes un compañero cuando yo no esté.

Mami, tú siempre con tus pensamientos sobre la muerte y mi futuro.  Déjame así, yo estoy feliz.

Una conversación habitual entre Leticia y su madre. También, era el discurso y la presión de algunos de sus allegados. La gente no podía entender como una mujer tan hermosa, inteligente y profesional estuviera soltera.

Leticia, a sus 38 años, había alcanzado más de lo que esperaba, pero no era suficiente para su progenitora, con la que vivía en el Viejo San Juan.  Doña Petra insistía en que su única hija no era completamente feliz porque no había tenido tiempo ni suerte para el amor.

El amor llegará cuando tenga que llegar y si no llega, no te preocupes que estoy muy bien acompañada por Lupita.

-Lety, hija mía, Lupita es una gata, no te puede dar el amor y loshijos que necesitas.

¡Jajaja! no me hagas reir mami, ¿quién te dijo que no tengo amor?  Además, ¿por qué necesito tener hijos?  Es más, ni me contestes, creo que ya hemos hablado mucho sobre el tema.  Gracias por preocuparte por mí, pero hasta aquí llegó la conversación, por lo menos si quieres seguir hablando de eso.

Leticia había luchado con las presiones de la sociedad de que las etapas de noviazgo, casamiento y maternidad se viven a cierta edad. A los 30 años, se sintió un poco hostigada, pues Doña Petra se había encariñado con Joel, su último novio.  Su amada madre se la pasaba todo el día con la cantaleta de que se casaran y le dieran nietos.  Sí, nietos, en plural, porque la señora sentía que la casa estaba vacía, quería risas, gritos y juguetes tirados por el piso.

Aunque Leticia no tenía prisa por casarse, Joel era el amor de su vida. De eso, no tenía duda. La enamoraba con cada detalle, era un hombre enfocado, muy profesional e intelectual, justo lo que ella quería. Compartían poco por la complejidad de sus trabajos, pero esos instantes que pasaban juntos eran mágicos y la hacían muy feliz. Eran compatibles y tenían muchos sueños en común.

 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

 
A %d blogueros les gusta esto: