RSS

Archivo de la etiqueta: Verdad

En tu mentira halle mi verdad

La convivencia social necesita, para funcionar correctamente, cierta cantidad de mentirijillas, por buena educación, por prudencia… que faciliten la vida. Todos practicamos cierto grado de impostura. Pero, no por ello, somos hipócritas. Los hay, sin embargo, que son mitómanos empedernidos que se inventan a sí mismos cada día con el agravante, o atenuante, de creerse sus propias mentiras. Hay quienes se crean inconscientemente un personaje público tan falso que, cuando se les escapa una verdad, se ruborizan y se delatan. Y es que los hombres son raras criaturas capaces de pensar una cosa, sentir otra, desear algo distinto, decir otra cosa y hacer algo diferente a todo lo anterior.

Una verdad, en 33 palabras y con música, de Sandra Pérez García (@sandradespacho, en Twitter), de Madrid.

 

Aprendimos a mentir y a hacer coincidir la verdad punto por punto con la mentira. Así, ya eran irreconocibles una de la otra. Sin embargo, el mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos.

 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Descartes no era tonto (de cuando alquilar era de idiotas)

Como Descartes, sigo con mi viaje tratando de encontrarme a mí mismo. Hacia 1623, Cartesius vendió todo lo que poseía, enfrentándose a su padre y al mundo. En un principio, no sabía qué hacer con tanto dinero y decidió acudir a un banco de la época y abrió una cuenta corriente. También buscó un fondo de inversión pero no encontró ninguno de su agrado. Y finalmente decidió gastar parte del dinero que había conseguido en un largo viaje a Italia. Pudo comprar otras fincas, pero no.

En 1950, en España, más del 50% de la población vivía de alquiler. Y en esas que, a finales de esa década, apareció un ministro, cuyo nombre no importa aquí pues da lo mismo la época, el régimen e incluso la religión cuando uno ostenta un cargo ministerial, y proclamó que el país debía ser de propietarios, no de proletarios.

La frase marcó un progresivo y sostenido cambio de mentalidad hasta que alquilar una vivienda devino una opción perdedora. Sólo un tonto alquilaba cuando comprar un piso era más barato.

Los bancos abrieron la caja y mediante métodos persuasivos convencieron a la gente de la calle que comprar era casi obligatorio. Los banqueros se presentaban como los hombres de los sueños y ponían en tu mano una ingente cantidad de dinero y te decían que no habría problema, que el piso subiría de precio, que nunca perdería su valor. Para entonces, Descartes ya viajaba por Italia tras marchar a la francesa de su país. Luego, Cartesius, como yo, hizo un largo viaje de 10 años por medio mundo en busca de una verdad que nunca encontró, aunque ya le daba lo mismo. Vivía de alquiler.

Hoy, tres siglos y unos cuantos años después, la verdad sigue oculta y los mismos actores, con otras caras, han llevado a miles de familias a la bancarrota en un proceso de pérdida de la vivienda, deshaucios y deudas de por vida. O todo a la vez. Y de ahí, a la depresión pues la línea entre un cierto bienestar, pues no se trata de rodearse de lujos innecesarios, y la pobreza y la angustia se ha evidenciado delgada, muy delgada. Ya casi no hay línea.

Como Descartes, durante su largo viaje, encontramos ahora que la gente ha tomado conciencia del problema, pero el problema es que en su mayoría no sabe cómo reaccionar. Del cabreo generalizado se ha pasado a una depresión que adensa.

No fue casualidad que la ciudadanía se lanzara voraz a la compra de viviendas, alimentando mitos que se convirtieron en monstruos que acabaron por engullirse a quienes les había dado el sustento y el hombro donde apoyarse. Hoy, aquella frase de aquel ministro cuyo nombre sigue sin importar es un mensaje lapidario en torno al cual asistimos plañideros.

Ya no se trata de si queremos un país de propietarios o proletarios. El asunto es más grave y los banqueros parece que no están ni se les espera. Hoy, la sociedad se mira en el espejo y debe tolerar, -pues no hay otro remedio-, el desalojo de viviendas en las que viven niños, o ancianos.

Descartes también vivió en los Países Bajos y cambió constantemente de vivienda. Y quizás no lo hizo, como apunta la historia, para ocultar su paredero. E incluso muerto, cambió de “residencia” en varias ocasiones.

 

 

 

 
1 comentario

Publicado por en 05/04/2012 en la barra del café

 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Poema oculto

Érase una vez una persona que poseía la fuerza y el amor a la vida de quien conoce la fragilidad humana. Sabía que en cualquier momento todo lo que se ama, toda normalidad que se da por supuesta (hablar, pensar, comer, beber, cantar…) podía desaparecer de forma imprevista, súbita, incluso cruel. Y planteadas así las cosas, se dijo que la película no acaba hasta que no sale la palabra fin.

Un relato (con música) de María del Carmen Escriñá (Madrid)

 

Como las gotas
que se escurren
de mis dedos,
como la niebla
que todo lo oculta,
están mis sentimientos.

 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

D-E-L-E-T-R-E-A MI NOMBRE

Decía Khalil Gibran, acertadamente: “debe haber algo extrañamente sagrado en la sal: está en nuestras lágrimas y en el mar”. ¿Lo sabíais?. ¡Cuantas cosas desconocemos!. O si las conocemos, las ignoramos. La felicidad se hace de pequeños momentos, como de pequeños momentos están construidas las relaciones cuando las mimas, las trabajas y les das tiempo y reposo. Lágrimas de alegría, también de tristeza. Lágrimas que manan de la propia vida. Una vida que, a veces, duele al punto de las lágrimas, lágrimas que nos devolverán al mar del tiempo.

Alma Ballesteros, desde Murcia, nos indica el lugar, nos pinta el cuadro, y nos escribe unas palabras… donde el sueño linda con la vida. Relato, como siempre, con música. Don’t go breaking my heart .

DELETREA MI NOMBRE Y HAZ QUE TU VOZ SE CONVIERTA EN MARIPOSA. DEJA POSADA TU MANO EL EL BORDE DE MI ALMA Y DIBUJEMOS CON TUS LETRAS UN MAR DE VERSOS; Y UNO A UNO, SERÁN LA SAL DE LA AMISTAD DEL TIEMPO ETERNO… 

 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , ,

VISUAL / LA AMISTAD DE KHALIL

Un visual de letrismo con música inspirado por Cristina Jiménez-Buil (Madrid). Adele – Set Fire To The Rain (clica aquí para sentir la música y clica sobre el visual para ampliarlo

 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

¿Por qué no…?

Dicen que la ignorancia es temporal mientras que la estupidez es para siempre y que el sentido común es el menos común de los sentidos. Partiendo de estas premisas, que se han apoderado de gran parte de la raza humana, daría todo lo que sé por saber la mitad de lo que ignoro. Y en ese camino de búsqueda de la verdad, en el que siempre corro el riesgo de encontrarla, al final, en muchas ocasiones, sólo encuentro una conclusión, triste pero certera: “hay gente tan pobre que sólo tiene dinero”.

Valga esta introducción un tanto apocalíptica de lo que somos para presentar esta acertada, actual y afilada reflexión de Joaquín Moreno, de Madrid. Cuántas veces hemos oído, que no escuchado, las mismas preguntas; cuántas veces nos habremos planteado las mismas preguntas y hemos continuado caminando. Vale la pena, a mi juicio, detenerse unos instantes en estas sencillas palabras para descubrir un mundo de miseria, una miseria de espíritu.

Relato con música. Nos sobran los motivos…

¿Por qué mostrar esas imágenes horripilantes en paquetes de cigarrillos ?. ¿Por qué no fotos de niños hambrientos en envases de McDonald ?. ¿Por qué no animales torturados en productos cosméticos ?. ¿Por qué no poner fotos de las víctimas de conductores ebrios, en botellas de cerveza y vino ?. ¿Por qué no fotos de políticos deshonestos, ladrones disfrutando de nuestro dinero, en declaraciones de impuestos ? Aunque el 100% de ustedes estarán de acuerdo, apuesto a que el 99% no lo comparte…y así nos va.

 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Incesto amoroso (cuento)

Copy of Ely

Por Elisabeth Vargas (Puerto Rico)

(clica sobre la imagen para escuchar la melodía de este cuento)

En silencio te amé, muchas veces te soñé y aunque siempre me tratabas con cariño, era eso lo que sentías y no lo que yo quería. Llegaba a la escuela con la ilusión de verte y compartir contigo.  Día tras día pensaba en tus cuentos de amor, pero yo también te contaba los míos, mis ilusiones y sufrimientos. En ambos casos, otros eran los protagonistas.

La cotidianidad fue alimentando nuestra relación, éramos el uno para el otro.  Mas el cuento de amor solamente existía en nuestras mentes. Tantas veces pensé:  qué podía hacer para que me dejaras de ver como tu hermana menor y me cuestionaba por qué me insistías en un parentesco que no era real y que me alejaba de tu amor. Me cansé de esperar un milagro. Muchas veces quise despertar y escuchar de tus labios una palabra distinta, una confesión.

Me resigné sin dar la batalla, como una cobarde, pues se suponía que fueras tú el que tomaras la iniciativa y no yo.   Pasaron los años, solamente vivía con el bonito recuerdo de tu amistadLa vida nos llevó por rumbos separados.

Recién se produjo el encuentro.  Han pasado tantos años, eres casado y estás  feliz.  Sin embargo, despertamos los recuerdos, las travesuras, la complicidad. Entonces, decidiste confensarme tu verdad.  Mas la historia fue distinta a la que yo conocía. Me dijiste que  yo te veía como un hermano y que me amaste en silencio como se aman un hombre y una mujer. Qué sorpresa me llevé.  Todavía pienso en tus palabras y no lo creo.  Mi ilusión fue una de adolescente, la tuyo duró un poco más, pero ambas fueron a la tumba sin que fueran reveladas.

Las ironías de la vida no tienen explicación, ambos perdimos la oportunidad de compartir ese amor de adolescentes que murió por la cobardía de enfrentar los verdaderos sentimientos.  Un amor que tuvo que sufrir ante la aparente hermandad que nos unía.

Hoy yo también soy feliz.  A la vida no se le puede dar vuelta atrás, pero me alegra saber que mi amor fue correspondido, y apesar del silencio que lo rodeó, no fue un amor de hermanos.  Ahora no queda más que aceptar la hermandad, un incesto sería despreciable. Que viva el amor de una gran amistad, de mi hermano del alma.

 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

 
A %d blogueros les gusta esto: